Archive for abril 15th, 2011

15 abril, 2011

>Las bombas de racimo que explotan en Libia por culpa de Gadafi son aragonesas

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Sabemos que en Libia se han empleado bombas de racimo, por parte de Gadafi, al menos para bombardear la ciudad libia de Misrata.
Sabemos ya, que estas armas vendidas antes de 2007 por España, se fabricaron en Aragón y se vendieron por un precio total de unos 3,84 millones de euros.
Sabemos que estas bombas son del tipo proyectiles de mortero MAT-120.
Como no conocemos más que una fábrica de armas de este tipo en Aragón y se encuentra creo, cerca del río Ebro, mucho me temo que ya sabemos de donde han salido las armas que matan en Libia a la población civil. 
Así que cuando pasemos por la fachada o por las tapias de la fábrica, podemos acordarnos de los civiles muertos, y si crees en Dios rezarles algo para pedirles perdón por consentir esta fábrica y si no crees cagarte en la…
Si, se publica ya en El País y en Heraldo que son bombas fabricadas en Instalaza. ¡Snif!
15 abril, 2011

Segunda fase del tranvía en Zaragoza. Imágenes del Paseo Independencia

Ya tenemos las primeras imágenes de cómo quedará el la Línea 1 del tranvía de Zaragoza en su segunda fase, al paso por la Plaza Aragón y el Paseo de la Independencia. Encaja perfectamente con la idea original de restar tráfico por el centro de Zaragoza, aunque sin duda producirá dolores a taxistas, repartidores y autobuses urbanos que todavía tengan que pasar por las calles del centro de la ciudad; aunque la gran duda es si sería más razonable o no, que el tranvía circulara pegado a las aceras o desviado hacia el centro de la calzada al paso del tranvía por el Paseo de la Independencia. Personalmente veo pros y contras en ambas versiones. Me gustaría el tranvía más cerca del ciudadano, lo que separaría el paseo peatonal del vehículo privado y facilitaría la subida y bajada de usuarios. Aunque la gran duda es saber cómo quedará la Plaza de Basilio Paraíso, que puede ser el gran dilema en esta segunda fase. Se planteará con seguridad la supresión de la fuente que es emblema de la ciudad, para pulsar y analizar qué opinan los ciudadanos.
15 abril, 2011

>El Mercadillo de San Vicente de Paúl en Zaragoza, está herido

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Hemos visitado el mercadillo de San Vicente Paúl, uno de los más emblemáticos de Zaragoza y recién remodelado en su totalidad, hace menos de un año, con una inversión superior a los dos millones de euros.
Quedó muy práctico, moderno, ordenado y con amplias posibilidades de expansión y de dar servicios complementarios a los típicos de mercadillo de alimentación, en una zona además, muy céntrica que necesita una revitalización.
Pero parece que nos ofuscamos en hacer inversiones en ladrillos y pintura y no en ideas y decisiones realistas. SE debería insistir en revitalizar un mercado con más de 65 años a sus espaldas, que necesita, sabiendo que los mercadillos tradicionales están tocados y heridos, de un impulso “diferente”. Pero no se ha hecho nada.
En la actualidad, en la planta baja hay siete espacios sin ocupar dentro de un mercadillo recién reestrenado (hace menos de un año), toda la planta segunda está sin utilizar como zona comercial y lo mismo sucede con la planta baja. De nada me sirve convertir en oficinas algunas zonas, pues es matar el sentido de un mercadillo que debería haber sido dotado de más posibilidades comerciales. Como zona comercial de productos directos desde el campo ala ciudad, por ejemplo. Pero también dotando una planta como zona de antigüedades, de artesanía, de alimentación diferente y especial, de mezcla de pequeños bares y cafeterías con zonas de exposiciones culturales, etc.
No se trata muchas veces de sacar un beneficio con los alquileres públicos, sino de dotar de vida a los lugares. Si están vacíos tampoco dan beneficio, sino al revés. Hay que llevar a personas y no ladrillos, a los lugares que están empezando a caer, comenzando a morir por inanición. No se trata de grandes inversiones sino de ideas, de gestiones, de trabajo y estudio de posibilidades atrevidas. Todo menos dejar que se vaya muriendo poco a poco, por inanición pública.